

El sabor ancestral,
ahora en tu hogar
Sabor con historia
Salsa Macha hecha 100% de forma artesanal bajo la receta ancestral de nuestros antepasados. A base de cacahuates, chile morita y semillas
Salsa Macha: El Alma de México en un Frasco
La salsa macha es una de las expresiones más antiguas y auténticas de la gastronomía mexicana. Su nombre proviene del náhuatl, la lengua de los aztecas, donde "macha" significa literalmente "hormiga" — específicamente la hormiga chicatana, un insecto que los pueblos prehispánicos usaban como ingrediente en sus preparaciones más preciadas. Con el tiempo, el nombre evolucionó para representar algo más amplio: una salsa con carácter, con picor intenso, con alma brava.
Desde los mercados de Tenochtitlán, hace más de dos mil años, el chile era sagrado — medicina, ofrenda a los dioses y base de la alimentación del pueblo mexica.
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A lo largo de los siglos, la receta sobrevivió la conquista española del siglo XVI,
incorporando nuevos ingredientes como el aceite de oliva y distintas semillas
sin perder jamás su esencia prehispánica.
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Fue en el estado de Veracruz donde encontró su forma definitiva: chiles secos
tostados — de árbol, morita o mulato — con ajo, cacahuates o pepitas,
bañados en aceite caliente hasta crear una salsa de color rojo profundo,
textura crujiente y sabor inconfundible. Una receta que no se escribió
en libros, sino que viajó de abuela en abuela, de comal en comal, durante generaciones.
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Hoy la salsa macha está en las mesas de México y en las maletas de millones de mexicanos que viven lejos de su tierra. Para todos los paisas que están del otro lado de la frontera: cada vez que abren ese frasco, están probando siglos de historia, están sintiendo el humo del comal y las manos de sus abuelas. La salsa macha es México puro — y México, donde quiera que estés, siempre vivira en ti.

